Todos estamos de acuerdo con que el dinero no hace a la clase ni al buen gusto. He visto a muchas modelos con vestidos que valen cientos de dólares y una actitud poco femenina, como también personas humildes y con un físico poco favorecedor que aun así lucen muy bien.
Para algunos será más fácil, por la educación que recibieron de pequeños o el contexto social donde se mueven. Para otros será un reto adquirirla.
Aunque muchos estén en desacuerdo, lo cierto es que la elegancia se hace. La hace ese conjunto de costumbres que se han querido seguir, mas allá que algunos sean elegantes por naturaleza. Es como aquella persona que nació con una buena voz, pero para cantar bien debe perfeccionarla, pulirla, cuidarla, no solo es haber nacido con….
Una mujer que me inspira elegancia es Sarah Jessica Parker. No es que sea la única, ni la mejor, pero sin dudas es una mujer que con los años ha mejorado muchísimo, se ha perfeccionado, ha pasado de ser una mujer común, sin estilo a ser tapa de revistas como Vogue. Y no creo que sea por su belleza, ya que no me parece de las caras más bonitas. Sino por su comportamiento, su sonrisa, su forma de vestir. No en vano ha sido elegida muchas veces como la mejor vestida.
Este es un estilo que me encanta, una mujer que se supo transformar, evolucionar, sacar lo mejor de si, sin dejar de ser ella misma.










No hay comentarios:
Publicar un comentario